Cliente
Fira de Barcelona es la institución ferial de Barcelona y una de las más importantes de Europa. Es líder en el mercado ferial español en salones industriales y profesionales. Cuenta con cuatro grandes recintos feriales que suman cerca de 750.000 m² de superficie expositiva. Cada año organiza y acoge más de 270 salones, congresos y eventos corporativos, que reúnen a 30.000 empresas y reciben a más de tres millones de visitantes de 200 países. Su aportación anual a la economía de la ciudad y su entorno se estima en más de 5.000 millones de euros y más de 35.000 puestos de trabajo.
Reto
El objetivo general del encargo era sentar las bases de un sistema de reutilización de envases para bebidas y alimentos en eventos que fuera viable tanto desde el punto de vista ambiental como económico.
Tras dos colaboraciones con inèdit centradas en la implantación del vaso reutilizable —en cumplimiento del artículo 7.6 del Real Decreto de envases—, Fira de Barcelona se planteó ir más allá del marco normativo y ampliar el modelo a envases de alimentación.
Otro reto clave fue incrementar la tasa de retorno de los envases, un factor determinante para garantizar la sostenibilidad del sistema, especialmente en lo relativo a la reducción de residuos, la huella de carbono y el consumo de agua.
¿Qué se hizo?
La prueba piloto se llevó a cabo en un evento de menor tamaño que en las dos pruebas anteriores, con el fin de controlar mejor el sistema.
En una primera fase, se caracterizaron los establecimientos y los productos de restauración de Fira de Barcelona, así como las oportunidades y barreras para implementar el sistema de reutilización. Se definieron los envases a incluir en la prueba piloto y se asesoró a Fira de Barcelona en el proceso de selección del proveedor de envases y del servicio de gestión del sistema, garantizando su adaptación a las necesidades específicas del contexto ferial.
En una segunda fase, se diseñó e implementó la prueba piloto, que se llevó a cabo durante la feria Interihotel. inèdit fue también responsable del diseño del material comunicativo, producido en varios idiomas con mensajes visuales claros e inequívocos, incluyendo carteles, adhesivos para los puntos de consumo y la señalización de los puntos de devolución.
Se realizó un seguimiento exhaustivo de la prueba piloto para detectar oportunidades de mejora en la operativa y en la comprensión y aceptación del sistema, tanto por parte de los usuarios como de los responsables de los puntos de restauración. Además, se analizaron los resultados técnicos, económicos y ambientales mediante una batería de hipótesis e indicadores clave, como el porcentaje de retorno, la huella de carbono, el consumo de agua, la generación de residuos y el coste unitario en comparación con el escenario de envases de un solo uso.
En la tercera y última fase, y basándose en los resultados de la prueba piloto, se calculó la tasa mínima de devolución de envases necesaria para garantizar que tanto la huella de carbono como el consumo de agua fueran inferiores al escenario de envases de un solo uso.
En este sentido, con el objetivo de lograr mejoras continuas en las tasas de devolución y eliminar la competencia con los envases de un solo uso, se definieron las acciones necesarias para ampliar la oferta gastronómica de Fira de Barcelona en envases reutilizables.
Finalmente, se estimaron los costes de la implementación a escala para evaluar su viabilidad y eficiencia económica a medio y largo plazo. Asimismo, se propusieron modelos de costes compartidos entre los operadores de los puntos de restauración y el recinto ferial, alineando sus responsabilidades con el modelo económico y mejorando así la viabilidad del sistema.
Resultados
90,7%
Porcentaje de retorno de envases. De estos, un 12,7% fue recuperado por la empresa de servicios de limpieza de Fira de Barcelona.
60,8%
Reducción de la generación de residuos respecto al escenario de un solo uso.
Conclusiones
Tras dos años de colaboración y dos pruebas piloto, el porcentaje de retorno de envases ha mejorado de forma sustancial, y la iniciativa ha sido ampliamente bien recibida tanto por los usuarios como por los operadores de los puntos de restauración.
Este proyecto demuestra que la reutilización de envases en grandes eventos no solo es una opción viable, sino una herramienta esencial para reducir residuos, disminuir la dependencia de materias primas vírgenes y avanzar hacia modelos de negocio más circulares.
La experiencia de Fira de Barcelona confirma que, con una planificación y coordinación adecuadas, estos sistemas pueden ser escalables y replicables en entornos de gran complejidad logística. La clave del éxito reside en una colaboración a largo plazo, constancia y conocimiento compartido.