De microresiduo textil a filamento 3D para nuevas aplicaciones
El proyecto Scarabat, liderado por Girbau Lab y Arpe Barcelona, con la colaboración de inèdit, busca aprovechar los microplásticos y la borra generados en el lavado y secado industrial para transformarlos en nuevos productos circulares.
Al lavar y secar la ropa, se desprenden borra de algodón y microplásticos que normalmente terminan en los sistemas de aguas residuales. ¿Podemos aprovechar estos microresiduos? Este es el reto que aborda Scarabat, un proyecto de innovación impulsado por Arpe Barcelona y Girbau Lab con el objetivo de detectar los residuos generados en el lavado y secado industriales, medirlos y revalorizarlos.
En el proyecto también colaboran el clúster Tèxtils.cat e inèdit, y cuenta con el apoyo de ACCIÓ. El papel de inèdit consiste en analizar la huella de carbono de este sistema piloto de valorización de microresiduos textiles.
El primer lavado, donde se generan más microresiduos

En la primera fase del proyecto, el Open Lab de Girbau llevó a cabo ensayos para medir cuántos microplásticos se liberaban en 25 ciclos de lavado y secado de las piezas textiles de Arpe Barcelona.
En el primer lavado, se liberan el 35% de los microplásticos totales, y en los cinco primeros cicles, el 61%
Los resultados revelan que en el primer lavado se libera el 35% del total de microplásticos y, en los cinco primeros ciclos, el 61%. Se observó que los programas estándar de lavado y secado liberan una gran cantidad inicial de fibras que disminuye con el tiempo, mientras que los programas para tejidos delicados mantienen una emisión más estable.
En los 25 lavados se cuantificaron 4,9 gramos de microplásticos por cada kilo de tejido, lo que equivale a una media de 0,196 g/kg por lavado.
Filamentos 3D para nuevos productos
El proyecto se encuentra actualmente a mitad del proceso de investigación y desarrollo, y ya empiezan a vislumbrarse algunos resultados. Uno de los principales avances ha sido el desarrollo de un filamento para impresión 3D a partir de los microresiduos textiles recuperados.
«Los primeros resultados demuestran que lo que hasta ahora se consideraba un residuo sin valor puede convertirse en materia prima para nuevos usos y formar parte del diseño y desarrollo de producto», afirman los líderes del proyecto.
Esto abre la puerta a integrar los microresiduos textiles en una economía circular real, en la que los materiales se mantienen en circulación y generan nuevas oportunidades.
El filamento 3D permite trabajar el material desde una nueva perspectiva: experimentar, prototipar y testar objetos de forma ágil, y explorar aplicaciones que van más allá del ámbito textil. En este contexto, se están desarrollando prototipos pensados para ser impresos en 3D con este filamento.
Además de validar la viabilidad técnica del material, se pretende explorar:
- – Sus posibilidades estéticas
- – Su comportamiento en diferentes formas
- – Su encaje en objetos de uso cotidiano
En las siguientes fases se continuará validando materiales, aplicaciones y usos potenciales en productos de Arpe Barcelona.
Fotografía principal: Arpe Barcelona y Girbau Lab
Con el apoyo de:
