inèdit contribuye a preparar a las empresas del sudeste asiático para los nuevos retos del ecodiseño
Hemos participado en el Foro de Economía Circular de la ASEAN 2026 (ACEF 2026), celebrado en Bangkok (Tailandia), donde Adriana Sanz Mirabal, consultora sénior y responsable de cuentas estratégicas, ha coorganizado una sesión práctica sobre ecodiseño, trazabilidad de productos y pasaportes digitales de producto, junto con varios socios internacionales.
inèdit ha vuelto a Asia para contribuir al Foro de Economía Circular de la ASEAN 2026 (ACEF 2026), un encuentro destinado a acelerar la transición hacia una economía circular en el sudeste asiático. En el marco del foro, inèdit coorganizó la sesión Ecodesign in Practice: Building Readiness Across ASEAN Value Chains, junto con la Creative Economy Agency (CEA), el EU Circular Economy Resource Centre (EU CERC), Sitra, Enabel y Re-Generous Unlimited.
El evento reunió a más de cincuenta participantes de empresas de los sectores del mueble, la decoración del hogar y el textil, centros de investigación, instituciones públicas y profesionales del diseño. A través de ponencias de expertos y un taller práctico, las personas participantes exploraron cómo los principios del ecodiseño, los datos fiables de los productos y la trazabilidad pueden ayudar a las empresas a prepararse para los nuevos requisitos de sostenibilidad y las obligaciones emergentes relacionadas con los pasaportes digitales de producto (DPP).
De los principios del ecodiseño a la aplicación práctica
La sesión comenzó con las aportaciones de expertos que pusieron de relieve dos aspectos clave de la transición circular. Witchuda Daud, del Materials Technology Center (MTEC) de Tailandia, destacó el papel cada vez más importante de los datos de los productos para acceder a los mercados y la importancia de la colaboración entre empresas y centros de investigación. Por su parte, Parkpoom Kometsopha, de Repair Community Thailand, subrayó la necesidad de ir más allá del reciclaje y priorizar la conservación del valor de los productos mediante la reutilización, la reparación, el reacondicionamiento y la remanufactura.
A partir de estas reflexiones, las personas participantes trabajaron en grupos dinámicos, con el apoyo de expertos de Sitra, MTEC, Re-Generous Unlimited e inèdit. Evaluaron productos reales a lo largo de cinco fases del ciclo de vida, identificaron las etapas en las que se concentran los principales retos y exploraron en qué ámbitos los datos fiables de los productos pueden aportar mayor valor: desde el cumplimiento normativo y la eficiencia operativa hasta la generación de confianza y de valor circular.
Una de las conclusiones más claras de los debates fue que la fase de fin de vida útil sigue siendo uno de los principales retos del ecodiseño. Una vez vendido un producto, a menudo resulta difícil hacer un seguimiento: las empresas pueden no disponer de información sobre qué ocurre con él, quién se hace responsable o si sus materiales pueden recuperarse y separarse de manera efectiva.
Las personas participantes también señalaron diversas barreras persistentes a la circularidad, como la disponibilidad limitada y el mayor coste de los materiales reciclados y alternativos; el tratamiento de los restos y las mermas de producción como un coste, en lugar de considerarlos una fuente de valor; y la falta de información sobre los materiales y los impactos ambientales a lo largo de la cadena de valor.
Los datos de los productos como motor de la circularidad
Los debates también pusieron de manifiesto importantes carencias en la gestión de los datos de los productos. Muchas empresas pueden facilitar información sobre sus propios procesos de fabricación, pero tienen un conocimiento limitado de los materiales y los impactos de las etapas anteriores de la cadena de valor. A menudo, los datos están fragmentados en distintos formatos y sistemas, lo que dificulta su intercambio y su uso efectivo.
Estos retos cobran especial relevancia en un momento en que la Unión Europea avanza en el despliegue de su marco de ecodiseño a través del Reglamento sobre diseño ecológico para productos sostenibles (ESPR, Reglamento (UE) 2024/1781), que establece las bases para definir requisitos de ecodiseño y pasaportes digitales de producto (DPP) para determinadas categorías de productos comercializados en el mercado europeo. Aunque estas obligaciones se aplican a los productos sujetos a los correspondientes requisitos europeos, con independencia de dónde se fabriquen, también tienen implicaciones para las empresas de la ASEAN que exportan al mercado europeo. Disponer de un mejor acceso a información fiable y trazable sobre los productos puede ayudar a estas empresas a comprender sus impactos, demostrar el cumplimiento de los requisitos europeos e identificar oportunidades para mejorar el diseño de sus productos y su circularidad.

- – Empezar a pequeña escala y centrarse en una línea de producto. Mapear los datos existentes junto con los principales proveedores, asignar responsabilidades sobre la información de los productos y medir los avances.
- – Convertir la prolongación de la vida útil de los productos en una prioridad empresarial. Fomentar su durabilidad y reparabilidad mediante garantías, recambios, información sobre reparaciones y una comunicación clara con los consumidores.
- – Abordar los retos del fin de vida útil. Desarrollar sistemas de recogida y devolución de productos, reforzar la capacidad de reciclaje e implicar a las personas trabajadoras del sector informal en las iniciativas de ecodiseño y gestión de datos de los productos.
- – Proporcionar herramientas prácticas a las pymes y a los proveedores. Ofrecer formación y facilitar la colaboración con centros de investigación para que las empresas puedan desarrollar las capacidades que necesitan.
- – Generar demanda de productos circulares. Utilizar la contratación pública, una regulación favorable e instrumentos de financiación verde para mejorar la competitividad de los materiales reciclados y las alternativas circulares.
Construir un futuro más circular a través de la colaboración
El encuentro puso de manifiesto la importancia de proporcionar a las empresas los conocimientos, las herramientas y la información necesarios para responder a los nuevos requisitos de sostenibilidad y acelerar la transición hacia productos más circulares. «Prepararnos para avanzar hacia productos más circulares requiere no solo un mejor diseño, sino también la colaboración entre empresas, proveedores, centros de investigación e instituciones públicas, con el apoyo de datos fiables y herramientas eficaces», concluye Sanz Mirabal.
Con su participación en el ACEF 2026, inèdit sigue aportando su experiencia en ecodiseño y economía circular a iniciativas internacionales que ayudan a las empresas a avanzar hacia modelos de producción más sostenibles y circulares.