REPORTATGE

La sostenibilidad ya no se detiene: los criterios ESG se imponen y las empresas deben prepararse

«El mercado, los inversores y la regulación ya demandan sostenibilidad. Y la sostenibilidad es ya una bola de nieve que rueda, y rueda, y no se detendrá. Ante este contexto, es urgente que las empresas empiecen a trabajar en la incorporación de los criterios ESG». Esta cita de Jordi Oliver, director ejecutivo de inèdit, resume en pocas palabras las conclusiones de la jornada «Transformar el negocio con criterios ESG», que organizó inèdit en Barcelona el 21 de abril. La jornada incluyó una intervención de Pau Virtudes, líder del equipo de Valor Compartido de ACCIÓ, y otra de Elena Rico, managing partner de Impact Partners Iberia, además de dos mesas redondas: una en la que se dio voz a empresas que integran los criterios ESG como palanca de competitividad y creación de valor empresarial, y otra sobre las certificaciones de impacto.

¿Se puede crecer en un planeta en riesgo de colapso?

Para Pau Virtudes, sí, siempre que sea «haciendo el bien». Tal y como explicó el representante de ACCIÓ, en los últimos años se ha ido consolidando una nueva narrativa según la cual las empresas ya no pueden limitarse a generar beneficios, sino que también deben integrar en su actividad el impacto social y ambiental, entendiéndolo como una parte inseparable del éxito económico. En este contexto, defendió que las empresas con un propósito sólido y coherente son, precisamente, las más rentables.

Las empresas ya no pueden limitarse a generar beneficios, sino que tienen que integrar el impacto social y ambiental, según la nueva narrativa empresarial

Virtudes cerró su intervención hablando del Valor Compartido, un concepto acuñado por Michael Porter que plantea que el propósito de las compañías debe redefinirse a partir de la creación de valor compartido, y no solo de la maximización del beneficio. En este marco, presentó el programa de Valor Compartido de ACCIÓ.

Los criterios ESG como palanca de competitividad

¿Cómo integran las empresas los criterios ESG? Esteve Espuña, CEO de Espuña; Mercè Pomares, sustainability reporting manager de Fluidra; Gabriel Lazar, Head of Sustainability de Submer, y Marta Sas, Sustainability Manager de Certified Origins, compartieron sus experiencias y puntos de vista en una mesa redonda moderada por Adriana Sanz Mirabal, consultora sénior y gestora de cuentas estratégicas de inèdit.

La integración de los criterios ESG responde a la demanda de los clientes, y representa una opotunidad para que las empresas se transformen internamente; al mismo tiempo, sirve para dar confianza a los clientes

Los cuatro ponentes coincidieron en afirmar que la incorporación de los criterios ESG en sus empresas responde a una demanda de los clientes, y que aprovechan esta demanda para transformar el sistema interno de la empresa, tal como apuntó Espuña. Para Marta Sas, responsable de sostenibilidad de Certified Origins, incorporar criterios ESG les permite generar confianza entre sus clientes. Certified Origins fabrica productos alimentarios de marca blanca para diversas compañías, motivo por el cual, según Sas, «la reputación del cliente está en nuestras manos». Por ello, afirmó, «es fundamental que tenga nuestra confianza a la hora de colocar nuestros productos en sus estanterías».

En las empresas globales y cotizadas como Fluidra, son los inversores los que cada vez más exigen el cumplimiento de los criterios ESG

Otro de los temas que se puso sobre la mesa fue la casuística de empresas globales y cotizadas como Fluidra. En este caso, Pomares explicó que son los inversores quienes cada vez exigen más el cumplimiento de los criterios ESG, y que uno de los retos desde el punto de vista del marketing es cómo integrar la sostenibilidad en los mensajes en función de la cultura empresarial de cada país. Así, en países no europeos, por ejemplo, el mensaje de la sostenibilidad puede quedar en segundo plano y resultar más eficaz poner el acento en el ahorro que comporta incorporar estos criterios.

El punto de vista de los fondos de inversión

A pesar de la simplificación que ha supuesto el paquete Ómnibus, para los inversores el reporting sigue siendo muy importante a la hora de considerar una inversión, según la experiencia de Elena Rico, managing partner de Impact Partners Iberia. Se trata de un fondo de inversión que apuesta por emprendedores que impulsan la transición hacia una sociedad sostenible, justa e inclusiva, y en el que todo el capital está vinculado a los ESG. Para Rico, y desde la visión de un fondo de inversión como Impact Partners, «integrar el ESG significa ir más allá», y esta exigencia hace que muchas empresas no superen el filtro. Por otra parte, señaló que pedir a una empresa que incorpore el ESG equivale, en cierto modo, «a hacerle un análisis de riesgos».

Les certificacions d’impacte: BCorp i EcoVadis

¿Son necesarias certificaciones de impacto como BCorp o EcoVadis? ¿Qué aportan a las compañías? Estas preguntas fueron el punto de partida de una mesa redonda en la que participaron representantes de tres empresas que cuentan con ambas certificaciones: Joan Luque, responsable de sostenibilidad de Alier; Quico Escudé, responsable de compras y sostenibilidad de Lamp, y Alícia Alegret, directora de ESG, Sostenibilidad e Impacto de Delafruit. La mesa fue moderada por Carles Gasol, director de Desarrollo de Negocio de inèdit.

El movimento BCorp forma parte de la esencia y la manera de hacer de las empresas certificadas, al mismo tiempo que actúa como una certificación que les permite posicionarse en el mercado

Los ponentes definieron BCorp como un movimiento con el que se sienten identificados, que forma parte de su ADN y de su manera de hacer. Para Luque, «es un club selecto al que es difícil entrar, y para hacerlo es necesario haber llevado a cabo previamente una transformación interna». También sirve a las empresas para posicionarse y vincular toda su actividad con una estrategia de sostenibilidad. En cuanto a la certificación de EcoVadis, en general la valoran desde una perspectiva muy pragmática: es un requisito de los clientes y, por tanto, abre la puerta a nuevos clientes, a licitaciones públicas europeas y a concursos privados de empresas.